Miguel Maza regresó a Jáchal tras obtener la prisión domiciliaria y fue recibido con aplausos
El ginecólogo condenado en primera instancia a siete años de prisión por abuso sexual dejó el Penal de Chimbas y continuará detenido en su domicilio. Su defensor, Leonardo Miranda, aseguró que vecinos y allegados se acercaron a expresarle su respaldo.
El ginecólogo Miguel Antonio Maza regresó a Jáchal luego de que el Tribunal de Impugnación resolviera, por mayoría, concederle la prisión domiciliaria mientras continúa el proceso judicial derivado de la condena dictada en su contra.
Según relató su abogado defensor, Leonardo Miranda, al llegar a su domicilio Maza fue recibido por vecinos, familiares y allegados que se acercaron para saludarlo y manifestarle su apoyo.
El defensor aseguró que la presencia de personas frente a la vivienda se mantuvo durante esa jornada y también al día siguiente. De acuerdo con su relato, en determinado momento Maza salió a la terraza de la casa y fue recibido con aplausos y saludos por quienes se encontraban en el lugar.
Cómo continúa la situación judicial
Maza había sido condenado a siete años de prisión efectiva, además de una inhabilitación perpetua para ejercer la medicina, en una sentencia que todavía puede ser recurrida ante instancias superiores.
Tras conocerse el fallo, el 4 de septiembre se dispuso su prisión preventiva y fue trasladado al Penal de Chimbas.
Miranda asumió la defensa al día siguiente y posteriormente presentó un recurso contra esa medida. Según explicó, solicitó inicialmente que Maza recuperara la libertad mientras permanecieran abiertas las distintas vías de revisión de la condena.
El abogado argumentó que, a criterio de la defensa, no existían elementos concretos que permitieran sostener un riesgo de fuga o de entorpecimiento del proceso.
Como alternativa, planteó que se le otorgara la prisión domiciliaria, fundamentando el pedido en cuestiones relacionadas con el estado de salud del condenado.
El Tribunal de Impugnación concedió el arresto domiciliario
El Tribunal de Impugnación rechazó el pedido de libertad, pero resolvió conceder la modalidad de prisión domiciliaria.
De acuerdo con la explicación brindada por Miranda, la jueza Analía Larrea y el juez Martín Heredia Zaldo votaron a favor de otorgar el arresto domiciliario, mientras que el juez Caballero se inclinó por hacer lugar al planteo de la defensa para que Maza recuperara la libertad.
Con esta resolución, Maza dejó el Penal de Chimbas y pasó a cumplir la medida cautelar en su domicilio de Jáchal.
La decisión sobre la modalidad de detención no implica una modificación de la condena de primera instancia, que continúa siendo susceptible de revisión mediante los recursos correspondientes.
La defensa prepara la apelación contra la condena
Mientras cumple la prisión domiciliaria, la defensa trabaja en el recurso contra la sentencia definitiva.
Miranda anticipó que buscará revertir la condena y obtener la absolución de Maza, al considerar que durante el juicio se habría realizado una valoración incorrecta de parte del material probatorio.
Entre los cuestionamientos planteados por el defensor aparecen determinados testimonios, pericias y declaraciones de profesionales de la salud que participaron durante el debate.
También sostuvo que, desde la perspectiva de la defensa, algunas pruebas incorporadas al juicio no deberían haber sido admitidas, mientras que otros elementos que pretendían utilizar para respaldar su posición no fueron incorporados.
Estos cuestionamientos forman parte de la estrategia de la defensa y deberán ser analizados por las instancias judiciales que intervengan en la revisión de la sentencia.
Los planteos sobre otros expedientes
Otro de los puntos señalados por Miranda está relacionado con tres personas que declararon durante el juicio y que, según sostuvo el abogado, habían realizado denuncias contra Maza en otros expedientes.
De acuerdo con su explicación, dos de esas causas finalizaron con sobreseimientos, mientras que una tercera denuncia, presentada en mayo de 2026, sería considerada prescripta por la defensa.
Respecto de este último expediente, Miranda afirmó que presentó un planteo ante el Ministerio Público Fiscal solicitando que se declare la prescripción de la acción y se disponga el archivo de la causa.
El defensor también cuestionó la actuación del Ministerio Público Fiscal y sostuvo que, a su entender, no se habría cumplido con el deber de objetividad previsto en el artículo 105 del Código Procesal Penal.
La defensa considera que determinados testimonios vinculados con expedientes anteriores no debieron ser utilizados como elementos de valoración durante el juicio, particularmente cuando —según su planteo— esas causas ya habían sido resueltas o se encontraban prescriptas.
Los próximos pasos
Luego de que el lunes 28 de septiembre se conocieran los fundamentos de la sentencia, la defensa cuenta con 10 días hábiles para presentar el recurso de apelación.
El objetivo anunciado por Miranda es que una instancia superior revise los cuestionamientos formulados sobre la sentencia y determine si corresponde modificarla.
Mientras tanto, Maza continuará bajo prisión domiciliaria en Jáchal, a la espera de que avance la revisión judicial de la condena.
La condena mencionada en esta nota corresponde a una decisión de primera instancia y, al encontrarse abierta la vía recursiva, no tiene carácter de sentencia firme.
