Este viernes se conocerá el veredicto en el juicio contra el ginecólogo Miguel Maza
Fiscalía pidió 12 años de prisión e inhabilitación de por vida para ejercer la medicina. La defensa solicitó la absolución del exdirector del Hospital San Roque de Jáchal.
El juicio contra Miguel Maza, exdirector del Hospital San Roque de Jáchal, llegará este viernes a una instancia decisiva cuando el tribunal dé a conocer el veredicto en la causa en la que el ginecólogo está acusado de abuso sexual por una paciente en dos hechos diferentes.
Durante la última audiencia, cada una de las partes expuso sus alegatos finales. Fiscalía solicitó una condena de 12 años de prisión, además de la inhabilitación perpetua para ejercer la medicina, mientras que la defensa pidió la absolución, al sostener que no se lograron acreditar los hechos denunciados.
Un juicio inédito para la Segunda Circunscripción
El proceso se desarrolló a puertas cerradas para preservar la identidad y la intimidad de la denunciante, con audiencias realizadas tanto por la mañana como por la tarde desde su inicio el pasado lunes.
Se trata de un juicio con una característica inédita para la Segunda Circunscripción Judicial, ya que es la primera vez que interviene un tribunal colegiado en esta jurisdicción. La conformación de tres jueces responde a que la pena solicitada supera los diez años de prisión.
Los magistrados encargados de dictar sentencia son Diego Sainz, Mónica Lucero y Roberto Montilla.
La causa y los antecedentes
La investigación tuvo una duración aproximada de un año antes de la elevación a juicio y se originó tras la denuncia de una paciente que acusó a Maza de haber cometido dos hechos de abuso sexual durante consultas médicas.
Además de este proceso, el médico enfrenta otra causa en etapa preliminar, vinculada a una denuncia por un hecho que, según la denunciante, ocurrió en 2013, cuando cursaba un embarazo.
También existen dos expedientes anteriores relacionados con presuntos abusos sexuales: uno iniciado en 2012, a partir de la denuncia de una menor de 14 años por un hecho ocurrido durante una consulta, y otro de 2020, impulsado por otra paciente que denunció tocamientos indebidos. Ambos expedientes fueron archivados en su momento.


