A diez días de la tragedia en Río Negro, las familias Gallardo y Leiria agradecieron el apoyo recibido para atender a Natalí y Avril
Tras el accidente ocurrido el 18 de octubre en cercanías de Catriel, las familias difundieron un comunicado en el que destacaron el acompañamiento de OS.PE.PRI., la empresa Medanito, los equipos médicos y la comunidad. También brindaron detalles sobre las intervenciones quirúrgicas de Natalí y Avril y reconocieron la importancia de la contención psicológica durante el proceso de recuperación.
A diez días del trágico accidente vial que conmocionó a Jáchal y que provocó la muerte de Luana Gallardo Leiria, de 15 años, las familias Gallardo y Leiria compartieron un extenso comunicado para agradecer a quienes las acompañaron durante los momentos más difíciles y colaboraron para garantizar la atención médica de Natalí Leiria y su hija menor, Avril Gallardo Leiria, de 13 años.
El mensaje reúne el dolor por la pérdida irreparable de Luana, el esfuerzo familiar para afrontar una situación de enorme complejidad y el reconocimiento a las personas e instituciones que intervinieron en la atención sanitaria, los traslados y las operaciones de las dos sobrevivientes.
«En medio del inmenso dolor que vivimos por la irreparable pérdida de nuestra amada Luana, debimos afrontar situaciones de enorme complejidad, coordinar traslados, gestionar recursos médicos y acompañar decisiones fundamentales para garantizar la mejor atención posible a Natalí y Avril», expresaron.
En ese contexto, las familias remarcaron que el acompañamiento recibido fue determinante para atravesar la primera etapa de intervenciones quirúrgicas y afrontar un camino de recuperación que todavía continúa.
El reconocimiento a José Gallardo y a la empresa Medanito
Uno de los primeros agradecimientos estuvo dirigido a José Gallardo, papá de Avril, a quien destacaron por su compromiso, fortaleza y responsabilidad en el acompañamiento familiar, pese al profundo dolor provocado por la tragedia.
También reconocieron a la empresa Medanito, que, según señalaron, brindó apoyo desde el primer momento y facilitó las condiciones necesarias para que José pudiera acompañar de manera permanente este complejo proceso médico y familiar.
Las familias valoraron especialmente el esfuerzo de quienes estuvieron presentes no solo en las decisiones relacionadas con la salud, sino también en las necesidades cotidianas que surgieron durante los traslados, las internaciones y la separación de los integrantes del grupo familiar entre distintas ciudades.
OS.PE.PRI., un respaldo clave para las intervenciones
Uno de los puntos centrales del comunicado fue el agradecimiento a OS.PE.PRI., la obra social del Sindicato de Petróleo y Gas Privado de Río Negro, Neuquén y La Pampa.
Las familias destacaron su capacidad de respuesta y el acompañamiento institucional durante esta primera etapa, particularmente en la coordinación de la atención médica, los traslados sanitarios, las autorizaciones de las prácticas quirúrgicas y la provisión de materiales e insumos específicos solicitados por los especialistas.
Según indicaron, la rapidez con la que se gestionaron las autorizaciones permitió disponer de los elementos necesarios para realizar las intervenciones sin sumar demoras administrativas en un contexto de alta complejidad.
«La dinámica y rapidez con la que se gestionaron las autorizaciones permitieron disponer oportunamente de los elementos necesarios para realizar las intervenciones», señalaron en el comunicado.
También subrayaron que la articulación entre la obra social, los establecimientos sanitarios y los equipos profesionales resultó fundamental para organizar las cirugías de ambas pacientes.
Natalí afrontó una jornada de múltiples intervenciones
Después de recibir atención inicial en la Clínica Juan Domingo Perón de Catriel, Natalí fue trasladada a CMIC, en Neuquén capital, donde continuó con el tratamiento de las múltiples fracturas sufridas durante el accidente.
El lunes 26 de octubre, alrededor de las 11, ingresó al quirófano para una jornada de intervenciones traumatológicas que, según lo previsto, podía extenderse entre siete y ocho horas, incluyendo la preparación y los procedimientos.
El plan quirúrgico contemplaba el abordaje de lesiones en clavícula, húmero, cadera y tibia, producto de las heridas sufridas en el siniestro.
En el comunicado, la familia reconoció el trabajo de los traumatólogos Emiliano Costa Jiménez y Emiliano García Coloccini, responsables de las intervenciones, y del anestesiólogo Mariano Ceballos, quien participó durante los procedimientos.
Asimismo, destacaron la respuesta de OS.PE.PRI. ante los pedidos de materiales e insumos quirúrgicos, un aspecto que permitió coordinar una jornada médica de alta complejidad.
Avril también recibió atención especializada en Neuquén
Por su parte, Avril recibió atención inicial en Catriel y atravesó un proceso de derivación que incluyó su paso por General Roca antes de llegar a Neuquén, donde fue ingresada en la Clínica San Lucas, especializada en atención pediátrica.
Allí se organizaron las intervenciones necesarias para tratar las lesiones sufridas durante el accidente.
Entre los procedimientos contemplados se encontraban una cirugía en la región sacrocoxígea de la columna, a cargo del doctor Cristian Illanes, y una intervención por la fractura de fémur, a cargo del doctor Esteban García.
La familia explicó que ambos procedimientos requerían materiales e insumos específicos, cuya autorización fue gestionada por OS.PE.PRI. con la rapidez que demandaba la situación.
La coordinación entre los especialistas, la institución médica y la obra social permitió avanzar en el tratamiento quirúrgico de Avril, en una etapa importante para su recuperación.
La salud emocional, otra parte fundamental de la recuperación
El comunicado también puso el foco en un aspecto que va más allá de las intervenciones médicas: el acompañamiento psicológico y la contención emocional para Avril y su entorno familiar.
Las familias destacaron que OS.PE.PRI. intervino en la organización de un dispositivo de asistencia psicológica, mediante profesionales externos especializados, para acompañar el proceso antes y después de las cirugías.
La iniciativa contempla no solo las consecuencias físicas del accidente, sino también el impacto emocional de una tragedia que dejó una pérdida irreparable y obligó a la familia a atravesar días de incertidumbre, internaciones y traslados.
La situación tuvo una dificultad adicional durante los primeros días, cuando Natalí y Avril permanecieron internadas en distintas ciudades, lo que complicó el acompañamiento cotidiano y mantuvo a sus seres queridos pendientes de ambas pacientes.
«Entendemos que la recuperación no puede limitarse únicamente a las lesiones físicas. La salud emocional, la contención familiar y el acompañamiento psicológico también forman parte indispensable de un proceso de recuperación integral», expresaron.
El agradecimiento a los equipos de salud y a quienes colaboraron
Las familias Gallardo y Leiria extendieron su reconocimiento a los médicos, cirujanos, anestesiólogos, enfermeros, profesionales de terapia intensiva y demás trabajadores sanitarios que participaron en las distintas etapas de atención.
El agradecimiento comprendió desde la asistencia inicial en Catriel hasta los traslados y las intervenciones posteriores en Neuquén, además de quienes trabajaron desde las instituciones para resolver necesidades administrativas, técnicas y logísticas.
En ese sentido, remarcaron que detrás de cada cirugía existe una tarea que muchas veces no resulta visible, pero que es indispensable para que los equipos médicos puedan trabajar: la coordinación, las autorizaciones, la disponibilidad de materiales y el compromiso de las instituciones.
También dedicaron palabras especiales a familiares, amigos, compañeros de trabajo y vecinos que acompañaron a la familia desde el día del accidente.
Cada mensaje, llamada, oración y palabra de aliento representó una muestra de afecto en medio de una situación que cambió sus vidas para siempre.
Una recuperación que llevará tiempo, con Luana siempre presente
En el tramo final del comunicado, las familias señalaron que esta primera etapa quirúrgica representa un avance importante para Natalí y Avril, aunque reconocieron que todavía queda un camino por recorrer.
La recuperación requerirá tiempo, controles médicos, rehabilitación y acompañamiento permanente, en función de la evolución de las lesiones y las indicaciones de los profesionales.
Sin desconocer las dificultades que pueden surgir, expresaron su agradecimiento por contar con recursos médicos y humanos para continuar el tratamiento de ambas.
Mientras acompañan la recuperación de Natalí y Avril, los Gallardo y los Leiria siguen atravesando el duelo por la muerte de Luana, la adolescente cuya pérdida dejó una profunda huella en sus seres queridos y en la comunidad jachallera.
El mensaje final resume el sentido de sus palabras: reconocer a quienes transformaron la solidaridad en acciones concretas cuando más lo necesitaban.
«Seguimos unidos por el amor a Luana, acompañando con toda nuestra fuerza la recuperación de Natalí y Avril».
Y concluyeron con un agradecimiento a todas las personas que permanecieron cerca de la familia durante estos días: «Gracias por estar. Gracias por acompañar. Gracias a quienes hicieron de la solidaridad una acción concreta».
