El informe de la tragedia de Ischigualasto reveló que el helicóptero impactó dos veces contra las rocas antes del choque final

La Junta de Seguridad en el Transporte reconstruyó la secuencia del accidente ocurrido el 29 de julio en Ischigualasto, donde murieron siete personas. El documento explica cómo se produjo el impacto, aunque la causa del siniestro todavía sigue bajo investigación.

05/09/2026

La investigación por la tragedia aérea ocurrida en el Parque Provincial Ischigualasto comenzó a aportar las primeras certezas. La Junta de Seguridad en el Transporte (JST) difundió el informe preliminar sobre el accidente del Bell 412, que el pasado 29 de julio se estrelló durante un vuelo de trabajo y provocó la muerte de sus siete ocupantes.

El documento permitió reconstruir la secuencia de impactos que sufrió la aeronave antes del choque definitivo, aunque aclaró que todavía no fue posible determinar qué originó la trayectoria que terminó en la tragedia.

Un vuelo que terminó en tragedia

El helicóptero había despegado a las 12:00 desde el Aeroclub San Juan, en Pocito, con destino a San Agustín de Valle Fértil, en el marco de una misión vinculada al Plan Nacional de Manejo del Fuego.

Según el informe, 84 minutos después del despegue la aeronave impactó contra el terreno, quedó destruida y posteriormente se produjo un incendio que afectó principalmente a sus motores.

Dos impactos antes del choque definitivo

Uno de los datos más relevantes del informe es que el Bell 412 golpeó dos veces contra formaciones rocosas antes del impacto final.

Los investigadores encontraron primero parte del rotor de cola, cuyos daños eran compatibles con un choque contra una roca de aproximadamente 2,5 metros de altura.

A unos 15 metros de ese punto aparecieron los restos de la cabina, que habían colisionado contra una segunda formación rocosa, de alrededor de 3 metros de altura.

En ese sector fueron hallados también los ocupantes y el registrador combinado de voces de cabina y datos de vuelo, conocido como la caja negra.

Tras esos impactos, el rotor principal y los motores se desprendieron del fuselaje y fueron localizados unos 67 metros más adelante, con evidencias del incendio que siguió al accidente.

Los restos quedaron dispersos en un área cercana a los 30 metros cuadrados, dentro de un terreno caracterizado por quebradas, cañadones y formaciones rocosas de difícil acceso.

La aeronave estaba dentro de los parámetros permitidos

El informe también analizó el estado operativo del helicóptero y las condiciones del vuelo.

De acuerdo con la documentación revisada por la JST, la aeronave contaba con las certificaciones vigentes y recibía el mantenimiento previsto por el fabricante.

El piloto, de 53 años, poseía las licencias correspondientes para operar un Bell 412 y tenía vigente su certificado médico aeronáutico Clase 1, con vencimiento en noviembre de 2026.

Además, los investigadores determinaron que el helicóptero pesaba aproximadamente 4.603 kilos, es decir, 795 kilos por debajo del peso máximo autorizado para el despegue, por lo que tanto el peso como el balance se encontraban dentro de los límites permitidos.

La caja negra será clave para conocer la causa

Uno de los elementos más importantes para la investigación es el registrador de voces y datos de vuelo.

Aunque el dispositivo fue recuperado entre los restos, presentó daños severos producto de los impactos y actualmente continúa en proceso de desgrabación y análisis.

La JST también realizó pruebas en un simulador de la empresa operadora para evaluar la visibilidad que tenía el piloto durante la aproximación, además de analizar la información aportada por un sistema de rastreo GPS que registró la posición del helicóptero cada dos minutos durante la última hora del vuelo.

La gran incógnita sigue sin respuesta

Si bien el informe permitió reconstruir con precisión la secuencia del accidente, todavía no existe una conclusión sobre la causa que llevó al Bell 412 a impactar contra las formaciones rocosas.

Ese será el eje central de las próximas etapas de la investigación, que continuará con el análisis de la caja negra, los registros de vuelo y el resto de la evidencia recopilada en Ischigualasto.

La JST recordó que el documento difundido es preliminar y que el informe final será el que establezca las conclusiones definitivas y las eventuales recomendaciones para mejorar la seguridad operacional.

Las siete víctimas

El accidente conmocionó profundamente a San Juan por la pérdida de destacados integrantes de los organismos de emergencia y seguridad.

Las víctimas fueron el subjefe de la Policía de San Juan, Germán Videla; el jefe de Bomberos, Rubén Castro; el segundo jefe de Bomberos, Jorge Carbajal; el director de Protección Civil, Carlos Heredia; el piloto Matías «El Ronco» Valenzuela; y los brigadistas Andrés Bosch y Rodrigo Aimetta.

A más de un mes de la tragedia, el informe permitió comprender cómo ocurrió el accidente, aunque la pregunta más importante sigue sin respuesta: qué provocó que el Bell 412 terminara impactando contra las rocas de Ischigualasto.