Vicuña se acerca a la decisión de inversión y proyecta iniciar su construcción antes de finalizar 2026
Lundin Mining confirmó que el proyecto de cobre que desarrolla junto a BHP en San Juan continúa avanzando hacia la decisión final de inversión, prevista para fines de este año. Entre los principales avances se destacan acuerdos con la Provincia, autorizaciones para infraestructura eléctrica y los primeros trabajos para instalar el campamento de alta montaña en Iglesia.
El desarrollo minero Vicuña, considerado uno de los proyectos de cobre más importantes de la región, avanza hacia una etapa decisiva. En su último informe financiero correspondiente al tercer trimestre de 2026, Lundin Mining ratificó que mantiene como objetivo alcanzar la decisión final de inversión antes de que termine el año, un paso fundamental para habilitar la construcción del emprendimiento.
La iniciativa es desarrollada en partes iguales por Lundin Mining y BHP, que poseen el 50% de participación cada una, e integra los depósitos de Josemaría, en San Juan, y Filo del Sol, en la frontera con Chile.
Mientras se completan los procedimientos corporativos y regulatorios, en la alta cordillera iglesiana ya comenzaron las tareas vinculadas con la infraestructura del proyecto. Uno de los avances concretos es el montaje del campamento Vicuña, una instalación modular que se levantará a más de 4.030 metros sobre el nivel del mar.
La obra está a cargo de un consorcio integrado por la empresa rosarina RAFA S.A. y las firmas chinas PowerChina y Beijing Chengdong. Según informó el secretario adjunto de UOCRA San Juan, Alberto Tovares, actualmente hay 40 trabajadores involucrados en las tareas, aunque la cantidad de operarios podría aumentar progresivamente hasta alcanzar un pico estimado de entre 330 y 340 personas, todas de San Juan.
Acuerdos y obras de infraestructura que acercan la inversión
En su reporte trimestral, Lundin Mining destacó dos avances considerados fundamentales para continuar con el desarrollo de Vicuña.
El primero fue la firma de un acuerdo provincial de largo plazo con el Gobierno de San Juan, que establece condiciones económicas para el funcionamiento del proyecto. Entre sus principales puntos contempla la unificación de las contribuciones de infraestructura social en un pago equivalente al 1,5% de los ingresos brutos, un fideicomiso de infraestructura por 250 millones de dólares —de los cuales 125 millones corresponderían a Vicuña— y un límite máximo del 3% de los ingresos brutos en concepto de regalías mineras durante la vida útil de la operación.
El segundo avance corresponde a la aprobación regulatoria para construir una línea eléctrica de alta tensión y las instalaciones necesarias para conectar el proyecto con la red nacional. Esta infraestructura será clave para garantizar el abastecimiento energético que demandará la futura operación minera.
El presidente y director ejecutivo de Lundin Mining, Jack Lundin, destacó ambos acontecimientos y sostuvo que representan avances importantes en el camino hacia la decisión final de inversión, que la compañía espera concretar antes de finalizar 2026.
Por su parte, el director de la compañía para Argentina, José Luis Morea, explicó que el objetivo de comenzar a exportar cobre en 2030, mediante la primera etapa del proyecto, requiere ejecutar durante los próximos tres años inversiones en la planta concentradora, la mina Josemaría y toda la infraestructura necesaria.
Entre las obras prioritarias mencionó el camino de acceso y las redes de transmisión y distribución eléctrica hasta el emprendimiento.
Resultados financieros que respaldan el desarrollo
El informe también reflejó un desempeño económico favorable para Lundin Mining durante el tercer trimestre de 2026.
La compañía registró ingresos por 1.109,2 millones de dólares, alcanzando su cuarto trimestre consecutivo con una facturación superior a los 1.000 millones de dólares. Este resultado estuvo impulsado, entre otros factores, por el precio del cobre, que llegó a 6,85 dólares por libra.
El EBITDA ajustado, indicador utilizado para medir la rentabilidad operativa, alcanzó los 647,7 millones de dólares, mientras que la empresa informó una posición de caja neta de 237 millones de dólares.
Jack Lundin señaló además que, durante los primeros nueve meses del año, la compañía acumuló un EBITDA ajustado de 1.900 millones de dólares y un flujo de caja libre de las operaciones de 1.200 millones, cifras que ya superaron los resultados registrados durante todo 2025.
En cuanto a Vicuña, las inversiones en gastos de capital alcanzaron los 81 millones de dólares durante el tercer trimestre. De esta manera, el desembolso acumulado en lo que va de 2026 asciende a 207,6 millones de dólares.
El potencial productivo de Vicuña
La dimensión del emprendimiento explica las expectativas que genera en el sector minero. De acuerdo con el informe técnico de la compañía, Vicuña tiene potencial para posicionarse entre las cinco principales operaciones de cobre, oro y plata del mundo.
Las proyecciones contemplan una producción anual promedio de:
- 400.000 toneladas de cobre.
- 700.000 onzas de oro.
- 22 millones de onzas de plata.
Estos niveles productivos se estiman para los primeros 25 años completos de funcionamiento, mientras que la vida útil inicial proyectada para el complejo minero supera los 70 años.
Entre los próximos pasos se encuentran la optimización de la ingeniería, el avance en la estructura de financiamiento y la elaboración de una estimación definitiva de costos de capital y del cronograma de construcción correspondiente a la primera etapa.
Con los acuerdos provinciales, las autorizaciones para la infraestructura eléctrica y los trabajos iniciales del campamento en marcha, Vicuña se aproxima a una definición clave para su futuro. Si se cumplen los plazos previstos por la compañía, antes de finalizar 2026 podría quedar aprobada la inversión que permitirá avanzar hacia la construcción de uno de los desarrollos mineros de mayor escala proyectados para San Juan.
