Alerta en Jáchal por una numerosa jauría que comenzó a salir del río para atacar y matar animales

Vecinos del barrio Fronteras Argentinas advierten sobre la presencia de una jauría en la zona del río Jáchal, a la vera de la Ruta Nacional 150. Denuncian que los perros mataron a varias mascotas y animales de granja, y temen que la situación termine con una persona herida. Reclaman una intervención urgente de las autoridades.

13/10/2026

Una creciente preocupación se vive entre los vecinos del barrio Fronteras Argentinas, en Jáchal, por la presencia de una jauría de aproximadamente 20 perros que permanece en el sector del río Jáchal, frente al barrio y al costado de la Ruta Nacional 150. Según los testimonios de residentes de la zona, los animales llevan tiempo en el lugar, pero en los últimos días comenzaron a salir del cauce y acercarse a las viviendas, generando temor entre las familias.

La situación volvió a encender las alarmas luego de un nuevo episodio de violencia contra un animal. El lunes 12 de octubre, alrededor de las 7 de la mañana, una jauría atacó a un perro adulto en la vereda de una vivienda del barrio y le provocó la muerte. El hecho fue presenciado por Sebastián del Castillo, un vecino que decidió hacer pública la situación para alertar a la comunidad y pedir una respuesta de las autoridades.

En su relato, Del Castillo describió la angustia que le provocó presenciar el ataque y advirtió que no se trataría de un episodio aislado. Según indicó, los perros actuaron en grupo hasta matar al animal, que era muy querido por los vecinos de la cuadra.

Denuncian ataques a animales de granja

La preocupación no se limita a lo ocurrido frente a las viviendas. De acuerdo con los testimonios recogidos entre los vecinos, también existirían antecedentes de ataques en propiedades rurales cercanas.

Entre las situaciones mencionadas, se encuentra el ingreso de estos perros a la Escuela Agrotécnica Manuel Belgrano, donde, según las denuncias, habrían matado animales de granja. Además, residentes de las inmediaciones del río señalaron que otra perra habría sido víctima de un ataque similar.

Propietarios de fincas de la zona también denunciaron la muerte de animales de granja, algunos de los cuales habrían sido atacados y comidos por los perros. Estos antecedentes incrementan la inquietud de quienes viven y trabajan en el sector, ante la posibilidad de que se repitan nuevos episodios.

Temor por los niños y las personas que circulan por la Ruta 150

Uno de los aspectos que más inquieta a los vecinos es que la jauría habría comenzado a abandonar el sector del río, donde solía permanecer, para acercarse a las zonas habitadas. Este cambio de comportamiento genera temor por la seguridad de los niños, las mascotas y las propias familias del barrio.

A esto se suma que la Ruta Nacional 150 es utilizada habitualmente por personas que caminan, trotan o corren durante las primeras horas de la mañana, muchas de ellas para realizar actividad física. La presencia de un grupo numeroso de perros que, según las denuncias, ataca de manera conjunta representa un motivo adicional de preocupación para quienes transitan por ese corredor.

Los residentes temen que, si no se adoptan medidas preventivas, los ataques contra otros animales puedan derivar en un incidente que afecte a una persona.

Un pedido urgente de intervención

Frente a este escenario, los vecinos solicitan que las autoridades competentes intervengan para evaluar la situación y establecer una solución que permita recuperar la tranquilidad en el barrio.

El reclamo apunta a prevenir nuevos ataques y evitar que la problemática continúe agravándose. La preocupación central es que no se registren más muertes de animales ni se produzcan lesiones a personas, especialmente a niños que viven en las inmediaciones.

La situación plantea la necesidad de una respuesta que contemple tanto la seguridad de los vecinos y de quienes circulan por la zona como el abordaje responsable de los animales involucrados, mediante la intervención de los organismos correspondientes.

Por el momento, el pedido de los residentes es claro: que se actúe antes de que ocurra un hecho de consecuencias más graves.